Este mes, el exjugador profesional de béisbol Ryutaro Hazuki recibió una sentencia condenatoria relacionada con drogas, reflejando el aumento de investigaciones sobre el etomidato.
Okinawa aparece como una de las regiones con más arrestos vinculados a esta sustancia.
En redes sociales, presuntos traficantes utilizan emojis de zombis y expresiones como “entrega en Okinawa” para ofrecer la droga ilegalmente.
“Lo uso cuando sufro por amor”
Durante la madrugada, varios jóvenes hablaron sobre el consumo de esta sustancia.
“Lo fumo cuando estoy triste después de una ruptura.”
“Hasta chicos de 13 años lo consumen.”
“Muchos amigos míos lo usan.”
“Un amigo fue arrestado hace poco.”
Un adolescente de 16 años, detenido anteriormente por consumo, también relató su experiencia.
“Empecé por curiosidad. Cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde.”
El joven explicó que compraba la droga a través de redes sociales.
Reporteros contactaron a supuesto vendedor por Telegram
Cuentas sospechosas en X dirigían a los usuarios hacia Telegram para realizar transacciones privadas.
Cuando los periodistas enviaron un mensaje, recibieron una respuesta ofreciendo óxido nitroso por 25 mil yenes.
Durante una llamada, el supuesto vendedor afirmó:
“Ustedes pueden elegir el lugar de entrega.”
Sin embargo, al descubrir que hablaba con periodistas, cortó la comunicación y eliminó todo el historial de mensajes.
El etomidato provoca euforia y efectos peligrosos
El etomidato fue incluido como sustancia prohibida en Japón en mayo del año pasado.
La droga, conocida como “cigarrillo zombi”, provoca conductas extrañas, rigidez corporal, mareos intensos y alucinaciones.
Muchos consumidores utilizan dispositivos electrónicos similares a cigarrillos electrónicos para inhalarla.
Centros juveniles alertan sobre aumento de casos
En el Centro Juvenil de Okinawa, las autoridades reportan un incremento de adolescentes involucrados en delitos relacionados con drogas.
“El acceso es demasiado fácil para los jóvenes”, señaló un especialista.
Uno de los menores detenidos confesó su arrepentimiento:
“Cuando entendí lo que estaba pasando, ya había perdido muchas cosas importantes.”
Las autoridades japonesas buscan nuevas medidas para frenar la expansión de este mercado ilegal antes de que más jóvenes resulten afectados.
