Washington y Teherán acercan posturas hacia un histórico tratado de pacificación

Negociaciones críticas buscan un alto el fuego global y el alivio estratégico a las sanciones del crudo iraní

Washington y Teherán acercan posturas hacia un histórico tratado de pacificación

Washington y Teherán intensifican sus contactos de última hora con el objetivo de firmar un memorando de entendimiento de cara a un amplio pacto de paz. El pasado sábado (23), el mandatario estadounidense, Donald Trump, confirmó a través de sus redes sociales conversaciones telefónicas con líderes de naciones clave en el proceso, mencionando específicamente a Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía y Pakistán, este último actuando como mediador principal.

Sin embargo, los medios de comunicación de ambas partes reflejan marcadas discrepancias sobre el contenido del documento. Según la agencia estatal iraní Tasnim, el texto preliminar contempla el cese inmediato de los combates en todos los frentes, incluido el Líbano, además de la suspensión temporal de las penalizaciones económicas sobre el petróleo crudo y otras exportaciones de Irán mientras avancen las conversaciones.

La hoja de ruta propuesta distribuye los plazos de la siguiente manera:

  • Plazo de 30 días: Período fijado para solucionar el bloqueo naval estadounidense y las condiciones en el Estrecho de Ormuz.

  • Plazo de 60 dias: Ventana temporal simultánea estipulada para destrabar los litigios en torno a la actividad nuclear.

El diario The Wall Street Journal, citando a funcionarios de EE. UU. y de los países mediadores, afirmó que la Casa Blanca está cerca de validar un marco que otorgaría a ambas capitales un margen de 30 días para alcanzar un acuerdo definitivo, prorrogable por un mes adicional si fuera necesario. Por otro lado, el portal de noticias Axios señaló, bajo el testimonio de una fuente oficial estadounidense, que el memorando tendría una vigencia fija de 60 días.

Washington y Teherán acercan posturas hacia un histórico tratado de pacificación

Garantías logísticas y profundas divergencias en la agenda atómica

El esquema del acuerdo estipula que el Estrecho de Ormuz se mantendría transitable y libre de tasas durante las conversaciones. Como contrapartida, EE. UU. levantaría las restricciones a los complejos portuarios iraníes e emitiría exenciones especiales para permitir que Teherán comercialice su petróleo sin trabas. No obstante, la agencia Tasnim advierte que el gobierno iraní mantendrá de forma estricta la soberanía y el control territorial sobre la ruta de Ormuz.

El principal foco de conflicto sigue ligado al programa de desarrollo nuclear. Mientras Axios sostiene que el borrador obliga a Teherán a renunciar a perpetuidad a las armas atómicas, suspender el enriquecimiento de uranio y deshacerse de sus reservas altamente concentradas, la prensa oficial de Teherán asegura lo contrario. Tasnim reporta que el país no ha cedido ante ninguna exigência sobre su programa nuclear y condiciona el diálogo al desbloqueo inmediato de sus activos financieros en el exterior.

Fuente: NHK