Un ciudadano indonesio de 21 años fue detenido por las autoridades en la ciudad de Kikugawa, en la prefectura de Shizuoka, bajo la acusación de infringir la Ley de Control de Inmigración y Reconocimiento de Refugiados de Japón. El joven, quien declaró no tener empleo fijo ni residencia establecida, fue sorprendido en situación de overstay (permanencia ilegal tras la expiración del visado).
De acuerdo con el informe policial, el visado del joven había expirado el 10 de mayo. Dado que permaneció en suelo japonés hasta el 22 del mismo mes, se configuró una irregularidad de aproximadamente dos semanas.
